viernes, 6 de noviembre de 2009

JEFE SEATTLE

Jefe Seattle, nació alrededor de 1786 en la tribu de los Suquamish. Su padre Schwake, cacique y líder de guerreros, su madre Schohtza hija de un jefe de la tribu Duwamish. Nació en la época donde empezó la evidencia de los colonizadores británicos y estadounidenses.
En 1792 la visita del capitán británico George Vancouver, impresionó a Seattle, interesándose por la tecnología de los colonizadores, especialmente las armas de fuego. En 1800 se incrementaron las luchas entre las diferentes tribus de la zona. Seattle participó en un ataque contra la tribu Cowiche y guió ataques a otros pueblos, ganando gran prestigio como guerrero y se convirtió en el jefe de los Suquamish y de los Duwamish.
El proceso de colononización se reflejó directamente en el auge comercial por lo que el El 10 de enero de 1854, el gobernador Isaac Stevens, por orden de Franklin Pierce, presidente de los Estados Unidos, llegó al territorio para convencer a los Suquamish y a los Duwamish para que se trasladaran a una reserva, el 22 de enero de 1855, el Jefe Seattle contestó con una carta que es para muchos una referencia en la lucha por la defensa y el respeto a los recursos naturales. Al final recomendó el traslado, estableciendo algunas condiciones en beneficio de su gente, firmando el tratado Point Elliot, donde ambas partes se comprometían a evitar las hostilidades, cediendo 2.5 millones de acres de tierra al gobierno de los Estados Unidos, que hoy forman parte del estado de Washington y se establecían las reservas de Port Madison, Tulalip, Swinomish, y Lummi.
A partir de ese momento el jefe Seattle luchó para que el acuerdo de respeto a su pueblo sea cumplido. Pero las enfermedades traídas por los colonizadores, el alcoholismo y la pobreza acabaron su pueblo. Falleció el 7 de junio de 1866 y es recordado como un defensor del espíritu danzante del universo, existente en cada elemento del planeta.

Citas de la carta del Jefe Seattle a Franklin Pierce

1 …Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra…
Esto lo sabemos. La tierra no pertenece al hombre sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida; es solo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrir. a los hijos de la tierra…Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios.
2. Mis palabras son inmutables como las estrellas… somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos.

EL HOMBRE, AGRESOR NATURAL DE SI MISMO

Proyectar si existirá biodiversidad dentro de 100 años es imposible, ya que los proyectos sociales para resolver las principales problemáticas que aquejan nuestro mundo, básicamente en el ámbito ecológico son de muy poco alcance, poseen poco compromiso contractual de gobierno a gobierno y sobre todo diversas implicaciones morales y sociales como la corrupción y la pobreza respectivamente, inciden de manera directa sobre el problema ecológico.

A pesar de que los micro, macro planificadores y los grandes intelectuales están conscientes de que el problema ecológico constituye un elemento amenazador para el desarrollo de las futuras generaciones, seguimos invirtiendo millones en bombas atómicas, armamento militar, en el desarrollo de grandes complejos turísticos y fomentando la industrialización, haciendo esto más inmenso el problema, al que sólo aplicamos medidas paliativas.

El estado de nuestro planeta es alarmante, la polución atmosférica, las lluvias ácidas, la erosión de los suelos, la destrucción de la capa de ozono cuya consecuencia es el efecto invernadero, proceso de calentamiento de la tierra que podría producir consecuencias catastróficas tales como: grandes sequías, avance de la desertificación, agotamiento de las aguas subterráneas y superficiales, peor aún el derretimiento de los glaciares.

No menos cierto es que la relación dialéctica entre el hombre y la naturaleza en búsqueda de obtener sustento y abrigo es innegable, pero esto ha provocado cambios, que en las últimas décadas han originado lo que hoy denominamos “el problema ecológico”.

El problema ecológico o la cuasi crisis ecológica constituye un verdadero rompecabezas porque para la solución del mismo se hace necesario:

1. La disminución de la brecha entre pobres y ricos, ya que la crisis ambiental es a la vez expresión y parte de la crisis social y económica por la que atraviesan los países del tercer mundo.

2. Crear organismos nacionales que establezcan leyes ecológicas de acuerdo a las necesidades individuales de cada país.

3. Formular un pacto mundial donde las grandes potencias y los países en vías de desarrollo se comprometan hacer cumplir las leyes establecidas por los organismos nacionales y dar continuidad a las mismas de gobierno a gobierno y de estado a estado valga la redundancia.

4. Preparar una campaña mundial agresiva que ponga en evidencia la gravedad del problema, que sino tomamos una medida urgente los días de la tierra están contados, concientizando de esta forma toda la población universal.

Es que no podemos seguir existiendo de esta manera, poniendo en peligro la existencia de nuestros hijos y de nosotros mismos, vislumbrando un horizonte sombrío, un futuro verdaderamente incierto y sencillamente hacer caso omiso a esa realidad que nos arropa.

Hoy más que nunca es hora de que asumamos un compromiso con la protección del planeta como hombres que luchan por la supervivencia, seres vivos cuya tendencia natural es continuar la especie, humanos que intentamos mejorar nuestra calidad de vida y sobre todo hijos de Dios que debemos conservar el patrimonio que Él nos dejó como regalo.

Por: Berniza M. Calderón Pineda

jueves, 8 de octubre de 2009

COMPROMISO

"Comprometerse va más allá de cumplir con una obligación, es poner en juego nuestras capacidades para sacar adelante todo aquello que se nos ha confiado."

WANGARI MUTA MAATHAI


Nació en 1940, Nyeri, Kenia. En 1964 se licenció en Biología por el Mount St. Scholastica College de Atchison (Kansas) continuó sus estudios y se convirtió en la primera mujer doctorada de África central y oriental.
Su condición de precursora en una sociedad que relegaba a la mujer a los pasillos académicos se confirmó en 1976, al ser designada jefe del departamento de Anatomía Veterinaria de esa institución. Compaginó su actividad profesional científica con su preocupación por las extremas condiciones de pobreza en las que vivían miles de mujeres kenianas, convirtiéndose en la presidenta del Consejo Nacional de Mujeres de Kenia.
Bajo la idea de que "no podemos quedarnos sentadas a ver cómo se mueren nuestros hijos de hambre", promovió la creación del Movimiento Cinturón Verde, cuyo objetivo principal es la plantación de árboles como recurso para mejorar las condiciones de vida de la población, desde su puesta en funcionamiento, han plantado más de 30 millones de árboles. Se ha ampliado a otros países de África y en la actualidad se considera uno de los proyectos más exitosos en lo referente a desarrollo comunitario y protección medioambiental.
En octubre de 2004, se convirtió en la primera mujer africana galardonada con el premio Nobel de la Paz, como reconocimiento a la lucha que ésta mujer ha mantenido durante décadas en defensa del desarrollo sostenible, la democracia, el respeto a los derechos humanos y la paz.

FRASES DE LA SEMANA

TAGORE: Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.

E. ROOSEVELT: El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.

miércoles, 7 de octubre de 2009

INDIFERENTE HOY MAÑANA FALTARÁN GOTAS DE LÁGRIMAS

El agua es uno de los elementos más abundantes del planeta, más de la mitad está cubierto del mismo, siendo este elemento imprescindible para la vida humana, con algún grado de calidad, pero parece increíble que 1, 200 millones de personas no tengan acceso al agua potable, es decir el 18% de la población mundial y que 2,600 millones no tienen acceso a un saneamiento adecuado estadísticas que dejan pasmado a cualquiera, ya que para muchas personas es un recurso que se da por sentado.

El agua de superficie (agua dulce) apta para el consumo humano constituye menos de un 1%, pero gran parte de la problemática no radica en su cantidad, sino en la mala gestión y distribución de los recursos hídricos.

Se estima que con una buena distribución y gestión del agua potable disminuiríamos en un 75% las enfermedades y muertes, lo que se traduce a:

1 Un aumento de la calidad de vida lo cual incide favorablemente disminuyendo la pobreza y por ende el sub-desarrollo.

2 Un descenso considerable en el presupuesto que invierte cada gobierno en salud, dinero que podría ser utilizado para otros proyectos sociales.

La relación entre salud y calidad de vida, pobreza y subdesarrollo proporcional e inversa, respectivamente cuando lo vinculamos con la disponibilidad de agua, es lo que me hace afirmar que países donde la escasez ya es evidente como África, seguirán nadando en la pobreza, caminando de la mano con el sub-desarrollo y observando día a día el deterioro de la salud de sus habitantes.

Lástima que de no tomar las medidas contingentes de una forma u otra todos llegaremos hasta allí, tanto países en vías de desarrollo como el nuestro, naciones desarrolladas y las grandes potencias, se estima que dentro de 20 años, cerca de 2/3 de la población podría vivir en países con escasez de moderada a severa de agua. La demanda será de un 56% mayor que el suministro, lo que constituiría la base de futuras conflagraciones.

Es innegable que ciertos avances han mejorado el suministro de agua en países con grandes desiertos como Israel, donde el sistema de recolección y/o transporte de agua (sistema de goteo) han constituido una solución y que el proceso de inyección de las nubes ha producido una elevación en la producción y cierto grado de seguridad para los agricultores, en los poblados donde es utilizado, pero con relación al problema gigantesco que nos arropa, de manera silente para algunos, esto no es nada.

Tomando las medidas contingentes es imposible pensar en un pleno acceso al agua potable en África antes del 2050, en Asia antes del 2025 y en América latina y el Caribe antes del 2040, pero si no las tomamos debemos prepararnos para plantearnos lo siguiente ¿Qué haremos cuando se agoten la mayoría de las reservas de agua?, o más bien qué hacemos ahora con todos esos deshidratados, que esperan que unamos nuestras voces, juntemos nuestras fuerzas, que lloremos por ellos, porque la voz de un deshidratado es casi imperceptible, porque su alma no llora tratando de economizar el agua de sus lágrimas, porque ya no le late lo que fue un corazón, el se quedó esperando unas gotas de amor.
Por: Berniza Calderón Pineda.